

Total de kilómetros caminados: 6.9
Total de kilómetros en taxi: 32.7
Total de la etapa: 39.6 km
Paty iba ya muy adelante de mi, no se había dado cuenta que ya estaba muy coja, derrepente volteó y me vio, asi que se espero y le dije que me dolía mucho la pierna, pero no había nada que hacer, estábamos casi en medio de la nada porque aunque estaba la carretera los coches pasaban a cuenta gotas y pues tampoco van a subir a una desconocida para darle un aventón… Así que a seguirle…
Con todo y todo había que sacar la foto del
Ya faltaba poco para llegar a Rabanal, que en ese momento era lo que más deseaba en la vida!! cuando por fin llegamos paramos en el primer Albergue que

Aquí una panorámica de la ruta caminada desde El Ganso hasta Rabanal del Camino.

Llegó por nosotras una mujer en un megane, muy amable, se dió cuenta de inmediato que no podía caminar, así que ella cargó mi maleta y me acomodó el asiento del coche para que fuera cómoda, tomamos una carretera estrecha, carril de ida y carriel de vuelta, tramos con muchas curvas, un paisaje maravilloso, me recordó los paisajes que he visto en Costa Rica, todos los que han visto mis fotos de Costa Rica y mi familia tica sabrá porque lo digo.


Ya a esta altura alcanzabamos a ver un poblado, era Molinaseca a tan solo 8 km de Ponferrada.

Cuando nos bajamos del taxi mi pierna estaba completamente fria y obvio el apoyar era terrible, así que de un lado iba apoyada en Paty y del otro con mi bastón, entramos a urgencias y después de que nos vieron medio feo porque nos iban a tener que atender sin tener seguridad social, nos sentamos a esperar nuestro turno, unos señores que me vieron entrar en cuanto desocuparon la silla de ruedas nos la llevaron para que la usara yo, claro que yo no quería usarla, pero Paty me dijo que si, que era mejor y además ella siempre había tenido ganas de manejar una silla de ruedas y era su oportunidad, asi que le dije que si, ja, ja, ja, cuando por fin nos llaman entramos al consultorio del doctor me pase de la silla de ruedas a la silla del consultorio, fue una cita medio rara, el doctor nunca me revisó, le conté lo que me pasó y sacó un bonche de cápsulas de metamizol y me dijo te tomas una cada 8 hrs y tienes que dejar de caminar mínimo 2 días, a media consulta entró la enfermera a llevarse la silla de ruedas que porque solo tenían una, hasta el doctor se rió… El doctor nos contó que él era de Santiago y que él iba en sentido contrario al camino, alejándose poco a poco, nos dijo que Santiago está edificada sobre cadáveres de los naúfragos, una historia de miedo, quien sabe que tanto tendrá de verdad… Cuando nos despedimos el doctor vió que realmente me costaba caminar, que me movía con mucha dificultal por el dolor, asi que literal fue detrás de nosotras para decirme que si quería que me pusieran una inyección de voltaren, le dije que si se podía si, y me dijo que daría la indicación para que me la pusieran de inmediato, y tan de inmediato fue que parada me inyectaron!!
Vista satelital de Ponferrada.

Salimos del centro de salud y preguntamos en el kiosco que estaba ahi los horarios del bus y cual teníamos que tomar para llegar al Albergue, pero la señora como que no tenía idea de nada, así que estábamos viendo si íbamos a la gasolinera que tenia un super a ver si ahi nos podían dar razón, en el inter llego una señora en una camioneta BMW a comprar el diario, ya de regreso a su camioneta nos preguntó que a donde íbamos y le dijimos que al Albergue, nos dijo que no sabia dónde quedaba pero que preguntaba y nos llevaba, así que se regreso al Kiosco para preguntar ya que le dijeron empezó a recoger todo lo que tenía en el asiento del carro para que me pudiera subir, y nos pedía disculpas porque el carro olía a cigarro, y decía, es que no pensaba subir a nadie, pero válgame si nos estába haciendo un super favor, fue nuestro Angel!!, le agradecíamos mucho el que nos llevara y solo decía no tiene que agradecer mujeres por Dios, que no me cuesta nada.

Tomé un baño y salimos a comer algo, justo enfrente del albergue habían un bar, por la hora solo nos quedaba comer un bocadillo de jamón serrano y queso, la verdad que yo encantada, el dolor de la pierna había disminuido bastante, pero no tanto como para irnos de tour por la ciudad que la verdad se veía bonita, así que nos regresamos al Albergue, subimos a ver las computadoras y había una libre, así que me conecte y me encontre con mi mamá en el messenger, le conté lo de mi pierna, yo estaba tranquila dentro de todo lo que implicaba tener que parar 2 o 3 días, mi único deseo era poder llegar a Santiago caminando y si parar me iba a permitir lograrlo lo iba a hacer, además de que la verdad no podía caminar, aunque quisiera…
Después de un rato sonó el móvil, era mi mamá!!, la segunda vez que hablamos desde que salí de México, estaba preocupada por lo de mi pierna, me dijo que no fuera a caminar que tenía que cuidarme porque esa lesión era seria, me dió melancolía y obvio solté el llanto, le dije que aunque sabía que tenía que parar si era frustrante porque yo lo que quería era caminar y no podía hacerlo, que si no me daban la Compostela pues ya nimodo, la verdad es que estaba un poco resignada a que no me la dieran y eso, después de todo el esfuerzo iba a ser muy triste, mi mamá me animó y me dijo que si no me la daban no pasaba nada, la experiencia y el esfuerzo estaban hechos y eso era lo importante. Estaba conciente del daño que tenía y de que debía descansar un par de días, El Camino algo me quería decir…
Después de hablar con mi mamá hablé con Angélica, le dió mucho gusto que le llamara, me contó como iba con el embarazo, Maya estaba a punto de llegar.
A las 8 era la oración de la noche en la Ermita del Albergue San Nicolás de Flüe, era pequeña pero muy linda, nuevamente en los idiomas de los que estábamos presentes, español, italiano y francés, después de leer la oración el hospitalero nos pasó la vela del Peregrino, cada uno la tomó en sus manos e hizo una oración, algunos la hicieron en voz alta y otros en silencio, fue un momento emotivo sin duda.
Saliendo de la oración fuimos regresamos al Albergue y compramos un chocolate en la maquinita con las galletas de canela que compre en Astorga. Compartimos el cuarto con dos chicas ciclistas, ellas venían desde Saint Jean Pied de Port, platicamos un rato con ellas, me recomendaron avisar en el Albergue de mi pierna y que el doctor me había mandado reposo para poderme quedar ahi.
Dormimos de lo más bien, no hubo ronquidos, y más calientitas que en El Ganso.